Era oscuro
agosto 8, 2011 Deja un comentario
Era oscuro… y viré. Viré dos veces… esa… era la gloria… y yo quería tocar la gloria.
Desamarré todas mis ansias por alcanzar esa gloria… dejé todo botado, encendido… abierto… ¡qué se lo roben! Todo para tocar la gloria…
Corrí tras ella… era perfecta… era abundante, era fresca… era nueva… curvilinea… una gloria atractiva que solo te dan ganas de alcanzarla, tocarla… arrancarla… sentirla… disfrutarla…
Ya podía sentirla… ya las yemas de mis dedos la sentían… ya podía apretar esa gloria… ya iba a poner mi mano en medio de su andar… en medio de su anclaje.
Hasta que notó mi presencia… y empezó a acelerar el paso… más y más y más… veía esa gloria como se agitaba y se alejaba y se alejaba y se alejaba…
Yo también aceleré mi paso… no quería dejar ir a la gloria… queria tocar la gloria… quería tirarmele encima y no dejarla ir… quería que sintiera lo que deseaba tenerla…
Pero la gloria gritó… pidió ayuda… no quería que me acercara… y frené… me vi solo… desnudo en medio del camino que tracé para alcanzarla… y me sentí miedo y corrí de vuelta… de vuelta a lo que había dejado atrás…
Cerré puertas… encendí luces… ¡escapar! escapar porque la gloria no me dejó alcanzarla… una vez más…
Ví la gloria… y quise alcanzarla… pero tal vez debía de haberme dado cuenta primero… de que ya era oscuro.