“Todos merecen una oportunidad mas cuando demuestran que han cambiado…”
Tengo casi 31 años, y puedo decir que he visto un monton de cosas en mi vida, no voy a decir que “lo he visto todo” porque verdaderamente es una frase vacía también.
He conocido mucha gente, he conocido muchos tipos de personas y muchas de ellas me han demostrado que lo que sale de la boca no necesariamente nace del corazón.
De eso que sale de la boca de muchos han salido frases sin ningún sentido, tan vacías como probablemente tienen el corazón, o su autoestima o lo que sea… tan vacía como la mía. El problema no es el vacío, es aparentar que se está lleno y pleno.
Lo he dicho una y otra vez y lo volveré a repetir “ODIO LAS APARIENCIAS”. Por apariencias me han dejado de lado, me han despreciado, por apariencias se descrimina a la gente, las malditas apariencias. Es ahí donde las frases vacías entran en juego.
Tengo muy fresca en mi memoria y recuerdo muy bien la primera vez que detecté una frase vacía, fue a los 13 años, cuando estaba enamorado de una compañera de colegio, y después de haberle dicho lo que sentía me respondió con un “tal vez algún día”.
Esa frase fue tan triste y dolorosa para mí, que me quedé esperándola, cual niño, por mucho tiempo, hasta que me di cuenta que lo que dijo lo dijo por alguna razón. No voy a decir que para no herirme, porque finalmente fue lo que logró.
Y después de eso, he escuchado tanta frase vacía que, a mí personalmente, me han herido con toda la fuerza con que una daga puede entrar por la espalda de alguien.
“Eres el mejor hombre del mundo, pero te mereces a alguien mejor”, “Alguien mejor llegará a tu vida”, “¡Qué afortunada será la mujer que esté contigo!” y frases afines han sido la tónica desde hace muchos años para mí.
Yo prefiero mil veces desde entonces que me “menten la madre” a que me digan algo como eso otra vez.
Tal vez sencillamente no he conocido a alguna mujer que verdaderamente valga la pena, pero la constante es la misma: se van con alguien mas porque… quien sabe porqué, y ahi sale a relucir una de esas típicas frases.
Entonces me he examinado, he tratado de verme a mi mismo y analizarme a consciencia como soy. He visto chavalas que se van con chavalos tan pero tan perros que da pena ajena, y los perdonan y reperdonan porque son “el hombre de su vida”. Yo siempre he sido fiel, incluso sin ser nada de nadie, y la mujer que mas he amado pasé 6 años siendole fiel, incluso cuando la mayor parte de ese tiempo no la vi.
Hay chavalos que les da la misma vara lo que ella sienta o deje de sentir, yo siempre he sido atento, pregunto, me intereso, pero estos chavalos son los “preferidos” de estas porque “algún dia va a cambiar”. ¿Y los que siempre hemos sido así, qué?
Peor aún, hay hombres agresores, que incluso llegan a terminar con la vida de “la mujer que aman”, mientras otros sabemos y valoramos perfectamente lo que es una mujer y lo que vale. Pero les vuelven a recibir. ¿Se merecen tanta suerte?
Siempre he pensado que la vida es injusta. O que yo no nací para esto finalmente. Sé que terminaré mi vida solo, muy solo, y tal vez la vida me esté preparando para ello, a pesar de que rechace día a día esta soledad, no por la soledad misma, sino por lo que ha implicado y lo que ha costado.
Se preguntarán porqué puse esa frase del principio: “Todos merecen una oportunidad mas cuando demuestran que han cambiado…”. Pues la puse porque es la última frase vacía que he escuchado. La persona que la dice “lloró, sufrió y tuvo que reiniciar su vida” por un hombre que la maltrató. Y ¡oh vaya sorpresa!… ya volvió con él. Esta vez no tiene absolutamente nada que ver conmigo… gracias a Dios, pero si me indigna la justificación, la forma en que tanta chavala ata su vida a un hombre que sencillamente la ve o por sus grandes posaderas, sus bellas glándulas mamarias o porque se pone facil… como alguien que conozco que dejó lo que tenía para irse con un hombre que llevaba un vehículo de 16 ruedas, como si este le diera algo más…. mientras otros estamos todavía aquí.
Termino con una frase vacía: “Ama al que te ame, no al que te ilusiona”. ¡Ojalá fuera cierto…!