No tiene sentido

No tiene sentido… no ningun sentido.

Ella se fue hace tanto… pero parece que se quedó… en mi habitación… en mi mente… en mi corazón.

La sigo buscando… insesantemente… busco sus ojos… busco sus manos… busco sus labios… su cabello… sus brazos… su pecho.

No puedo dejar de pensar en ella… hace tanto que se fue… hace tanto que me dejó… y yo sigo pensando en ella… no tiene sentido.

Hace mucho tiempo que ella tiene su vida… y yo… yo ya no tengo vida.

Sus temores infundados… ahora son su mayor felicidad… y mi sueño frustrado… es mi peor pesadilla.

La siento en las noches… en las mañanas… en los dias de sol… y los dias de lluvia… ella está ahí… y no puedo dejarla…

¿Porqué me sigue atormentando? ¿Porqué me sigue atando a su vida si es tan obvio que ya me olvidó?

¿Qué es lo que pasa que no puedo olvidar la Y?

No puedo dejar de susurrar su nombre… de decirle que la amo… en silencio… al aire… aún sabiendo que ella no piensa en mi… no tiene porqué.

No tiene sentido… no tiene ningún sentido…

A menos que… ella sea el verdadero amor.

Echándote de menos

Hay peores días que otros… hoy es uno de ellos… cuando recuerdo tu nombre y lo susurro.

Cuando recuerdo que estuviste aquí… aquí mismo… a unos centímetros de mi… dándome todo de ti… por un día…

Recuerdo tantas cosas tuyas… muchos recuerdos siguen derramados en el piso… tus ojos… tu cabello… tus manos… tu sonrisa… tus “fresitas”… tu aroma… tu… toda tu… intimamente tu.

Un día me dejaste… o sencillamente te fuiste… para vivir lo que tanto soñé vivir junto a ti… solo que… yo no estaba ahí…

Ahora tienes otras cosas en tu vida… y aunque hace tanto tiempo no sé de ti… siempre pienso en tí… sin querer.

De repente te volviste en la mujer que más he amado en mi vida… si… por encima de lo que creí era eterno.

Te echo de menos… de la manera más profunda y más sincera… sé que no te volveré a ver jamás… o no debiera… por mi propia salud… pero ¿cómo te saco de mi cabeza? ¿cómo te arranco de mi corazón?

No lo sé… todo lo que sé.. es que el amor sigue intacto ahí… y que nadie podrá ocupar tu lugar… y que te echo de menos… con todas mis fuerzas.

Si cierro los ojos

Si cierro los ojos… aun puedo ver esa calle. Puedo sentir como el carro baja por esa cuesta, como me estaciono del lado derecho… como sales… cual angel, de la puerta… a iluminar los ultimos momentos de nuestra vida.

Si cierro los ojos aun puedo ver ese cuarto oscuro… puedo sentir la tristeza de la distancia y como poco a poco… me engañabas.

Si cierro los ojos puedo escuchar los motores del ferry…. las olas como pegan a la quilla del barco… puedo ver el camino de basura que flota en el agua… mientras me alejo, inevitablemente y para siempre de ti.

Si cierro los ojos… puedo ver el fuego haciendo formas en la calle… puedo verte montandote en mi carro… puedo verte caminar con los pies desnudos sobre el asfalto hasta tu casa.. que no era tu casa.

Si cierro los ojos…. puedo sentir esa aguda tristeza de cuando te marchaste… con mi vida y con mi corazón…

Por esa razón… no dormiré esta noche…

No debería extrañarte

No debería extrañarte. Porque cada vez que lo hago, termino traicionandome.

Todo estuvo mal. Desde el primer día.

Todos esos momentos… nunca sucedieron. Fueron falsos. Fueron espejismos. Y yo… te daba todo… hasta lo que ya no tenía.

Por eso no debo extrañarte… por eso me costó un mundo olvidarme de marcar tu número para decirte… lo que me nacía decir.

Nunca había perdonado tantas veces en mi vida a alguien… como lo hice contigo. Por eso, no debo extrañarte… ya no me queda corazón para perdonar.

¿Porqué hiciste todo esto? ¿Porqué desafiaste mi capacidad de entenderte? ¿Porqué, porqué, porqué? Nunca lo sabré… y no estoy seguro de querer saberlo algún día.

Por eso, no debo extrañarte. Porque me dejaste sin razones.

Te di todas las oportunidades que quisiste tener, y aun así sofocaste mi alma hasta dejarla sin aliento…

No debo extrañarte… mas sin embargo te extraño a ti y cada uno de los intantes que vivimos tu y yo.

No debería extrañarte. Menos después de todo el daño que me hiciste. Porque cada vez que lo hago, termino… traicionandome.

Me cuesta tanto olvidarte

- Me cuesta tanto olvidarte CYSM -

Entre el cielo y el suelo hay algo
con tendencia a quedarse calvo
de tanto recordar

Y ese algo que soy yo mismo
es un cuadro de bifrontismo
que sólo da una faz

La cara vista es un anuncio de signal
la cara oculta es la resulta
de mi idea genial de echarte
me cuesta tanto olvidarte
me cuenta tanto

Olvidarte me cuesta tanto
olvidar quince mil encantos es
mucha sensatez
y no sé si seré sensato
lo que sé es que me cuesta un rato
hacer las cosas sin querer

Y aunque fui yo quien decidió
que ya no más
y no me cansé de jurarte
que no habrá segunda parte
me cuesta tanto olvidarte
me cuesta tanto olvidarte
me cuesta tanto…

Y aunque fui yo quien decidió
que ya no más
y no me cansé de jurarte
que no habrá segunda parte
me cuesta tanto olvidarte
me cuesta tanto olvidarte
me cuesta tanto…

MECANO

Llegó el invierno

En este momento escucho la lluvia como cae sobre el techo de mi casa.

Escucho como el viento sopla y la música que suena cuando roza las hojas de los árboles.

Se siente el frio, pero no es un frio pesado… es tan sólo frio.

Se siente la humedad y la neblina de apoco aparece.

Se parece al invierno… pero es el clima en mi corazón…

Mientras tanto afuera en el mundo… llegó el invierno.

Crónica de un tiempo perdido

Y yo que pensaba que valía la pena…

Todo lo que sucedió después… me hizo entender que no. Nada valió la pena.

Construí una ilusión de algo que pensé era real…

Nunca había estado tan cerca de las estrellas… y por un momento olvidé… que era yo.

Era el momento que tanto había esperado… la persona que soñé una y otra vez…

El mundo… mi mundo… todo lo que solamente era capaz de añorar…

Hasta que finalmente se cayó la fachada… y me di cuenta que estaba al borde de un precipicio.

No eran estrellas… eran lagrimas. No había ilusiones… sino incertidumbre… no había mundo… había un inmenso vacío bajo mis pies.

De la manera mas dura me tuve que dar cuenta… que en lo que yo confiaba… en lo que yo había puesto mi fe y mi esperanza… finalmente me había traicionado…

Y lloré… lloré como un niño… lloré porque no entendía que había pasado… lloré porque era la única manera de estallar sin destruir a nadie.

Aprendí entonces lo que era el perdón… no una vez… ni dos veces… sino tres… tres veces perdoné… olvidé todo… olvidé esas lagrimas… olvidé ese inmenso dolor.

Decidí que era lo suficientemente bueno para darnos una oportunidad… pero ¿qué creen? los corazones que en algún momento pensé que estaban sincronizados… y que eso era lo que sobrevivía de todo… resultaron ser corazones ajenos el uno del otro.

Entonces todo… el amor… el perdón… la confianza… todo perdió su sentido…

No sé si algun dia sea capaz de volver a entregar mi corazón sin miedo a salir lastimado…

No sé si algun dia sea capaz de volver a perdonar con esa convicción y esa fe ciega en que alguien verdaderamente puede cambiar…

No lo sé…

Solo se una cosa… que ya todo pasó… para bien o para mal…

Y yo que pensaba que valía la pena…

“¿Espera a alguien?”

Hoy decidí montarme en mi Super Nave II, y conocer un camino que no conocía, para llegar a un lugar que si lo hacía…

El camino ahora es mas corto, el camino ahora es diferente… todo lo que se ve alrededor es nuevo… lo unico viejo en el camino… era yo.

Decidí ir a un lugar que era mi refugio cuando era niño… es una playa allá por Jacó que se llama Herradura… cuando era niño ibamos mi familia y yo casi que religiosamente todos los veranos y Semanas Santas a acampar… ahi conocí el “amor” por primera vez… tendría unos 11 años… hasta que un día, por una de esas cosas de la vida, camino precisamente a ese lugar… nos quedamos en el trayecto… y no volvimos nunca mas…

En ese lugar yo era feliz… muy feliz…

Y hoy volví… no sé cuantos años después… es un lugar diferente… el camping ya no existe… pero era el mismo lugar… me reencontré con mi niño interno… me sentí libre… me sentí nuevo… me sentí… amado… ¿por quién? por Dios… ese lugar es mi lugar… es mi lugar favorito en todo el mundo… y hoy volví…

Caminé por la orilla, sintiendo como las olas estallaban bajo mis pies… sintiendo el aire y un sol que era menos quemante que otros lugares… caminé inclusive sintiendo las piedras que en cualquier otro lugar me lastimaban los dedos… excepto ahí… ¡era yo otra vez!

Pero necesitaba hacer algo mas… necesitaba enfrentarme con otro pasado mas reciente… menos feliz y más duro… llegué a ese mismo lugar donde por última vez la ví… hace algunos meses atrás… fui a recoger lo que restaba de mi corazón a la orilla del mar… llegué a decirle a Dios que me diera otra oportunidad… una segunda oportunidad… la verdad no sé si es la segunda… ya perdí la cuenta de todas las oportunidades que me ha dado en la vida.

Me estacioné junto a un arbol frondoso, y ahí estaba yo mirando el mar… dejándola ir… pidiéndole que me dejara ir… listo para seguir mi camino…

En ese instante un hombre se acercó donde estaba… y en mi soledad me preguntó “¿Espera a alguien?”

Fue cuando supe que estaba listo para seguir mi vida…

“No señor, no espero a nadie”.

Extrañar

No es justo extrañar… esa no debería ser una palabra válida, y mucho menos debería ser un sentimiento.

¿Para qué extrañar? ¿De que sirve? Extrañar no vale de nada cuando las cosas no van a volver… extrañar solo sirve para carcomer el alma, carcomer el corazón… caromer el espíritu…

¿Cómo vas a extrañar cosas que te hicieron bien? Ya te hicieron bien… ya cumplieron su cometido… ya cumplieron su misión… peor aún ¿cómo vas a extrañar cosas que te hicieron mal? Eso sería como auto-flagelarse…

Nadie debería extrañar… nadie debería recordar cosas y anhelarlas… ya es caso perdido… ya pasaron… ya no volverán…

No vale la pena extrañar… ¿para qué extrañar?

Tal vez porque de todos los sentimientos del mundo, es el que más te hace valorar las cosas que tuviste y no tuviste, el que mas te hace reflexionar sobre lo que hiciste y no hiciste, el que mas te hace querer ser mejor… el que más te hace sentir vivo.

Nadie como tú

Eres irremplazable… no hay nadie como tu.

Basta nada, un nombre, una caligrafía
y sientes el calor de una fotografía.
Se nota siempre dónde se arrancaron páginas
y el corazón revive todo en su memoria.

El periodo de las lluvias llega ya
así a la estación de mi melancolía
y baja sinuoso el río de una lágrima
mientras escucho tu mensaje de aquel día.

Nadie como tú
llegará después
porque tras de ti
yo sí que me enamoré
siempre más de ti.
¡Cuánto, yo lo sé!
Y aunque esté sin ti aquí
yo tu ausencia amo
tanto como a ti.

Yo mis ojos cierro y miro dentro en mí
y así mi mente como un tren sale de aquí
sabiendo que en el viaje tu figura encontrará
en un silencio que es más fuerte que un grito.

Lo que duele más que el fin de nuestro amor
son estas ruinas que ha dejado tras de sí
y mientras salto entre las sombras de las nubes hoy,
salgo a tirar los restos de mis poesías.

Nadie como tú
llegará después
porque tras de ti
yo sí que me enamoré
siempre más de ti.
¡Cuánto, yo lo sé!
Y aunque esté sin ti aquí
yo tu ausencia amo
tanto como a ti.

Y como siempre ahora es tarde para amar.
El amor es la pena que pagamos
por no querer estar tan solos.
Y es mejor amarnos y perder
que llegar a ganar y no amar jamás.

Nadie como tú
llegará después
porque tras de ti
yo sí que me enamoré
siempre más de ti.
¡Cuánto, yo lo sé!
Y aunque esté sin ti aquí
yo tu ausencia amo.

Nunca, nadie como tú.
Nadie como tú.

Claudio Baglioni

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