No es la primera vez

Tranquila… no es culpa tuya… no es la primera vez.

No es la primera vez que inexplicablemente me hago a un lado.

No es la primera vez en que bajo el tono, y acabo con el tuteo.

No es la primera vez que algo tan tonto me afecta, que algo tan fuera de lugar, me saca de lugar.

No es la primera vez que me escondo, ni la primera vez que me da verguenza.

No es la primera vez que parezco estupido, ni la primera vez que resto atención.

No es la primera vez que tengo que hacer esto por mi salud, para no enfermarme, para no dañarme solo. Y solo lo hago con personas que se convierten en demasiado importantes en mi vida, y para quienes no valgo mucho, al menos no mucho de lo que soy.

No es la primera vez, y probablemente no vaya a ser la última.

No una, ni dos, ni tres…

Hablamos… no una, ni dos, ni tres… fueron tantas veces… me sabía el tono de tu voz de memoria, de la misma forma que un bebe conoce el tono de voz de su madre.

Nos vimos… no una, ni dos, ni tres… tantisimas veces… que cada vez era motivo de fiesta. Verte era mi máxima alegría. Excepto esa vez… y muchas otras más.

Te amé… no una, ni dos, ni tres veces… te amé eternamente, pero solo quisiste ver cuan profundo era mi corazón… no lo tocaste… no lo llenaste… solo lo viste, y por lo visto, no era lo que buscabas.

Viajé, viajamos… no una, ni dos, ni tres… 40. Esperando pasar los mejores momento de mi vida contigo, me dejaste sin los mejores sentimientos que tenía. No eran muchos tampoco.

Me mentiste… no una, ni dos, ni tres veces… en realidad no hubo nada que me dijeras, que hicieras… que no fuera una mentira. Supongo que muchas mentiras al final se convierten en la verdad.

Te rogué… no una, ni dos, ni tres veces… pero no quisiste escuchar nunca. Tomaste tu bolso, tus zapatos, tu abrigo, y te fuiste. Y yo nunca supe como detenerte.

Te di la oportunidad… no una, ni dos, ni tres veces… te di todas las oportunidades para que reflexionaras tu error. Tus errores. Pero, pudo más tu sentido de libertad, de aventura, de peligro que lo que yo puedo darte de mi corazón de “Superman”.

Te odié… no una, ni dos, ni tres… sino 7 veces. Todas porque no supiste que yo no era capaz de odiarte jamás.

Y por eso… te perdoné… no una, ni dos, ni tres…

Ni cuatro…

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