Ser tico ya no vale nada
agosto 1, 2011 Deja un comentario
Desde hace días que me vienen viendo poner la misma frase: “ser tico ya no vale nada”. Por eso es tiempo de que me explique.
De un tiempo para acá lo veo más y más marcado. Tal vez antes no era tan evidente porque no había tanta proliferación de las redes sociales, pero desde que existen se ha hecho más y más evidente. ¡El verdadero sentir del tico! ¡Finalmente se quitaron la mascara!
Gente quejumbrosa, que insulta, que se pasa por el… por ahi todo lo que los demás opinan, la gente que le echa la culpa a papá Estado, como si papá Estado tuviera la culpa de todo… y aún peor, cuando no tienen la más mínima intensión de ayudar y/o aportar: “¡Qué me lo arreglen los diputados y el/la presidente/a!”.
Algo tan poco importante, como que un jugador de futbol, el que sea, falle un penal decisivo… ¡y hay que matarlo! ¿Cómo puede ser tan perra? ¿Cómo pueden ser tan perras estos inútiles?. Si soy de Saprissa y vos de la Liga: ¡No mereces vivir HP! ¡Tenés que morirte por tener la desgracia de apoyar a un equipo que no es el mio!… y viceversa.
Todo, todo es así. Violencia y más violencia. Sino te cae bien el vecino, pues lo matas y ya está. ¡Se lo merece por no ser el tipo de persona que yo quiero que sea!
Si tuviste la desgracia de nacer en otro país, sos la peor basura del mundo, porque yo soy más carga que vos. ¡Morite! ¡Devolvete a tu país! ¡Vaya y limpia el excusado en el que yo defeco!
Si tenés otra preferencia sexual que no es la mía… sos un completo maricón. Y si vos no apoyas la causa, sos un mal nacido homofóbico. ¡No podés pensar diferente!
Si tenés una religión que no es la mía, ¡tampoco vales nada! ¡Vaya y rueguele a su piedrita! ¡O vaya para que le robe el pastor, pandereta!
¿Las leyes? No fueron hechas para mi. Me brinco el semaforo en rojo, ¿quién me está viendo? ¡Y si me da la gana me echo 20 birras y manejo! ¡Yo sí se manejar así! Montón de maricones que no pueden echarse una birra encima y manejar. ¡A esos si que los detengan por “pussies”! ¡Y si te pones enfrente de mi carro, te paso por encima! Te grito, te saco el dedo… te mento la madre… por si no es mi madre. Te choco y huyo… ¡salado… vea a ver como arregla el golpe! Abro la puerta con la malicia de rayarte la de tu carro. ¡Hasta te pego un chicle si me da la gana para que te cueste quitarlo!
¡Polos los que bailan el punto guanacasteco! ¿Una pared nueva? La rayo… porque no es mi pared. Parqueo frente al garaje del vecino ¿y qué? Tiro basura en las playas, en los rios. No reciclo ¡esa vara no es conmigo! La basura, va en el suelo ¡para eso hay barre-caños! Me robo el salario, no trabajo… no llego temprano, no respeto a los mayores, le pongo un sala-cuartazo a todo lo que me incomode, y si alguien me pone uno a mi ¡ay de él!
Todo es así, todo es igual. Cero tolerancia. Full violencia. El tico se está creyendo intocable, insuperable. ¡Tanto que han criticado por décadas a los argentinos! Y yo tengo el gusto y el placer de conocer a tantos que son otra cosa completamente del estereotipo que se maneja en el orbe. Los d10ses somos nosotros, los que nos creemos la mejor raza del mundo.
¿Qué le pasó a esta sociedad? ¿Qué le pasó al costarricense que trabajaba de sol a sol, que se le admiraba mundialmente por su buen trato, por su carisma y su hospitalidad? ¿Qué pasó con ese costarricense amable, solidario, humilde? ¿Cuándo fue que cambiamos? ¿Cuándo fue que el mundo se convirtió en un lugar demasiado corriente para nosotros? ¿Desde cuándo somos mejores que los del sur y los del norte? ¿Desde cuándo nos volvimos sabios para opinar sobre todo lo que ocurre? ¿Desde cuándo somos jurado, jueces y verdugos con la capacidad inmoral de juzgar a todo el que pasa por el frente? ¿Desde cuándo dejamos de respetar a los maestros, a los padres, a los hijos, a las mujeres, esposas, novias… a los hombres, esposos, novios? ¿Desde cuando somos la mejor raza del mundo?
Hoy me siento avergonzado de que me llamen “tico”. Ser “tico” no es tan “pura vida” como pensamos. ¡Ser tico ya no vale nada!
Es la primera vez en mi vida que veo como empieza un juego de ajedréz que al movimiento del primer peón alguién dice ya ¡jaque mate!
Cuando yo me gradué, hace 4 años y tanto, el señor Trejos me dió el título. No sin antes empezar a hacer una campaña anticipada del NO AL TLC.